El otro día, paseando tranquilamente cuando me topé con una corsetería en Barcelona. En un primer momento, me sorprendió el hecho de que existiera una tienda específica para tal cosa.

Al fin y al cabo, un corsé es una prenda de lencería que bien se podría encontrar en una tienda de ropa interior, no? El escaparate estaba lleno de distintos corsés de con formas, colores y texturas muy distintas. Creo que es una prenda muy bonita, a la vez que incómoda.

Investigué un poco sobre su historia y sobre la finalidad con la que se han ido utilizando a lo largo de los tiempos. ¡Esto es lo que encontré!

La historia del corsé

Desde su invención, el corsé siempre ha tenido un único objetivo: realzar la figura femenina y buscar perfección femenina de la forma.

Según se ha podido conocer, el corsé se originó en Creta durante los tiempos de la Antigua Grecia, unos 1000 a 2000 años a.C.

Las mujeres de aquella época se enfundaban corsés de cuero o lana para adelgazar el cuerpo. Esta cultura estaba muy interesada en la perfección del cuerpo humano, hasta tal punto, que hoy en día podemos observar restos de esculturas griegas en las que se ponía de manifiesto este afán por los cuerpos desnudos y perfectos.

Siglos más tarde, en la época medieval, las mujeres también llevaban corsés, aunque estaban reservados a las de clase alta.

Los corsés en el medievo estaban diseñados para aplanar el torso de una mujer en lugar de acentuar sus curvas. La pesada atmósfera religiosa hablaba en contra de los deseos físicos, por lo que los corsés actuaban para disminuir el deseo masculino por una mujer al disminuir su atractivo físico.

El corsé tiene una rica y muy larga historia. Personas de todo el mundo han utilizado el corsé para lograr la perfección femenina de la forma. Con suerte, esta tradición centenaria continuará con tu ayuda.

En la actualidad

Después de este repaso por la historia del corsé, volvamos a la realidad.

Hoy en día, no solemos ver por la calle a mujeres con corsé. No es una prenda de uso diario como podía serlo en la época medieval. Su finalidad en la actualidad sigue siendo realzar la figura femenina, pero solo los solemos ver en mujeres que los usan en su oficio o en otras mujeres que simplemente quieren verse con una figura más fina y esvelta de manera esporádica.

¿No os parece, cuanto menos curioso este cambio a lo largo de la historia?

Raquel

Periodista hasta la médula. Amante de lo que es ya el antiguo Periodismo, el de las máquinas de escribir, combino esta pasión con la de recoger instantáneas. Vomito creatividad en @positivocultura y divago sobre Mkt de contenidos
Raquel
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