El día 11 de septiembre de 2001 se produjo un atentado contra las torres gemelas en Nueva York. A partir de ese día, cambió la historia de occidente por completo. Tal y como dice la periodista Ana Pastor, “el siglo XXI nació sin anestesia”.

Ya han pasado 12 años desde aquel trágico suceso y sus consecuencias son de sobra conocidas: guerras en Afganistán e Irak y el asesinato de Osama Bin Laden. Pero todavía quedan muchas cosas para entender y descubrir, a pesar de que el libro ‘Nueva York, 8:45 A.M.’ saca a la luz algunos hechos desconocidos por la mayoría de la sociedad.

Nueva York, 8:45 am

El libro es una compilación de diferentes reportajes publicados en The New York Times, The Wall Street Journal y The Washington Post ganadores de un Premio Pulitzer. Son reportajes de investigación realizados por periodistas pocos días después del atentado. Tienen gran valor periodístico, porque son de una calidad excelente, se analiza de una forma crítica toda la persecución que realizó el gobierno de los Estados Unidos a Osama Bin Laden y todo tiene una función social, que consiste al intentar revelar a la ciudadanía los secretos nunca conocidos sobre la 11-S.

Así pues, por ejemplo, gracias al libro se puede saber que el gobierno norteamericano ya perseguía a Osama Bin Laden antes de la 11-S o que el FBI recibió una alerta de que se produciría el atentado con meses de antelación pero no se la creyó. Además, es un documento muy interesante para entender cómo trabaja el FBI desde el 2001, como se produjeron los cambios en la seguridad y la privacidad, incluso se modificó la legislación vigente, justificándolo con la lucha contra el terrorismo.

La última parte del libro consiste en reportajes publicados a raíz del asesinato de Osama Bin Laden. El día 2 de mayo del 2011 fue un momento histórico, cuando el presidente Barack Obama anunció la muerte del buscado terrorista, pero poco se conoce sobre cómo se produjo la misión. A los reportajes se explica con más detalle todo y se aclaran más los datos (los primeros días después de su muerte, la información que se publicaba era muy confusa y, a veces, contradictoria). Es sorpresivo como se escondió Bin Laden durante tantos años en un complejo de seguridad y lujo.

El libro también sirve como reflexión sobre el papel que ha jugado los Estados Unidos en todo este conflicto. No es, en absoluto, inocente. Se explora el origen de este odio que se ha generado contra occidente en forma de atentados y terrorismo, y se analiza la posibilidad de que se puedan producir más conflictos y atentados en un futuro no muy lejano. A pesar de que a veces se escapa un tono patriótico demasiado efusivo (como por ejemplo cuando se justifica el porqué la población norteamericana salió a las calles en masa a celebrar la muerte de Bin Laden), en general, los reportajes intentan ser muy críticos y con muchos datos e información contrastadas. Los mejores artículos son las crónicas ambientales del 11-S, porque muestran en primera persona el horror y la tragedia humana de los atentados.

Raquel

Raquel

Periodista hasta la médula. Amante de lo que es ya el antiguo Periodismo, el de las máquinas de escribir, combino esta pasión con la de recoger instantáneas. Vomito creatividad en @positivocultura y divago sobre Mkt de contenidos
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