Gran parte de la información sobre seguridad de la sauna proviene de Finlandia. Un estudio del año 1631 sobre 1631 ataques cardíacos en Helsinki determinó que sólo el 1’8% se desarrolló dentro de las 3 horas posteriores a haber tomado una sauna. En otra investigación, de las 6175 muertes súbitas ocurridas en un año, sólo el 1’7% ocurrió dentro de las 24 horas siguientes de haber tomado una sauna, y muchas de ellas estaban relacionadas con el alcohol.

En Finlandia, tomar saunas es un pasatiempo nacional, y los mejores centros de ocio se deciden a comprar saunas para dedicar este espacio al bienestar de sus clientes. Entonces, ¿estos resultados se aplican a personas en otras partes del mundo que a veces usan saunas?

Investigadores canadienses investigaron la seguridad de la sauna en 16 pacientes con enfermedad cardíaca bien documentada. Compararon los efectos de una sauna de 15 minutos con una prueba de esfuerzo estándar en la cinta rodante. Ninguno de los pacientes desarrolló dolor torácico o ritmos cardíacos anormales. Las exploraciones cardíacas mostraron un flujo sanguíneo deficiente hacia los músculos cardíacos de la mayoría de los pacientes, pero los cambios inducidos por la sauna fueron más leves que las anomalías inducidas por el ejercicio.

Las saunas parecen ser seguras para los pacientes con enfermedad coronaria estable. Un pequeño estudio de Japón sugirió que dos semanas de saunas diarias pueden incluso mejorar la función vascular en pacientes con corazones levemente dañados que no pueden bombear sangre normalmente (insuficiencia cardíaca estable).

Aún así, los pacientes cardíacos deben consultar con sus médicos antes de usar saunas. Las personas que pueden realizar ejercicio moderado, como caminar 30 minutos o subir 3 o 4 tramos de escaleras sin detenerse, probablemente obtendrán una aprobación. Pero a los pacientes con presión arterial mal controlada, ritmos cardíacos anormales, angina inestable e insuficiencia cardíaca avanzada o enfermedad de la válvula cardíaca se les recomendará mantenerse alejados.

Otros beneficios para la salud de la sauna

Aunque las saunas afectan muchas partes del cuerpo, la mayoría de los cambios son breves y leves. Por ejemplo, las temperaturas escrotales elevadas reducen la producción de esperma, pero no hay evidencia de que las saunas regulares afecten la fertilidad.

El aire seco no daña la piel ni los pulmones. De hecho, algunos pacientes con psoriasis, una enfermedad crónica de la piel, reportan alivio de la picazón. Y los asmáticos pueden experimentar menos sibilancias. En general, las saunas parecen ser seguras para el cuerpo, pero hay poca evidencia de que tengan beneficios para la salud más allá de la relajación y una sensación de bienestar.

Raquel

Raquel

Periodista hasta la médula. Amante de lo que es ya el antiguo Periodismo, el de las máquinas de escribir, combino esta pasión con la de recoger instantáneas. Vomito creatividad en @positivocultura y divago sobre Mkt de contenidos
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