El sexo está en nuestras vidas de forma constante, quien no ha tenido el pensamiento de tener una fantasía con una escort de lujo o de formar un trio. Razones para tener sexo hay muchas, nos sobran de hecho. Desde criterios médicos que nos aconsejan practicar sexo con regularidad, porque tiene múltiples beneficio para nuestro organismo; pasando por los placeres de la carne, pura y simplemente, esos placeres que se incrementan cuando probamos cosas nuevas. Y ahora tenemos un nuevo motivo llamado activismo ecológico, que ha creado su propio porno. ¿Te apetece saber del tema?

 

Porno muy verde

El porno es porno y lo seguirá siendo. Las cintas eróticas son la salsa de muchas relaciones (puede que incluso lo sea más de las no-relaciones). Porque a solas o en pareja a todos nos gusta dejarnos ir con penetraciones de todo tipo, con sexo duro, con asiáticas llegando al orgasmo o con gang bangs que difícilmente podrían incluir a alguien más en escena, porque van a tope. En resumen, que nos pone el porno y disfrutamos de él cada vez con más libertad, especialmente las mujeres. Hasta aquí nada nuevo bajo el sol.

 

El mensaje: Fuck for Forest

Lo que diferencia a la iniciativa Fuck for Forest (FFF) es lo que buscan con sus vídeos eróticos. Primeramente, claro está, excitar al personal. Pero el mensaje de trasfondo es lo más importante para ellos, porque los creadores de FFF hacen contenidos de pago para salvar los bosques tropicales con el dinero recaudado.

 

Fuck for Forest nació hace ya unos años, en 2004, de la mano de Leona Johansson y Tommy Hol Ellingsen, dos personas decidaias a llevar su activismo hasta el extremo. Por eso en un festival de música no dudaron en expandir su mensaje entre los asistentes. ¿Cómo? Teniendo sexo en vivo sobre el escenario. Empezaron interpelando a la audiencia: “¿Hasta dónde llegarías por salvar los bosques?”. Y empezaron a desnudarse sobre el escenario para iniciar una sesión de sexo en directo.

 

Y la iniciativa sigue en marcha. Todo empezó en Noruega, de donde son los impulsores de FFF, pero el sexo en vivo les trajo problemas y se trasladaron a Berlín. Desde allí siguen con el movimiento eco-porno, una forma distinta de proteger los bosques y los recursos naturales. Al fin y al cabo lo que cambia es el medio de conseguir el fin, no el objetivo que persiguen. Como dijo Tommy Ellingsen, “el porno genera mucho mucho dinero, así que ¿por qué no emplearlo para bien?”.
Así que ya tienes una razón añadida para consumir porno. ¡Y no dudes en compartir este post en redes sociales, si te ha parecido interesante!

Raquel

Raquel

Periodista hasta la médula. Amante de lo que es ya el antiguo Periodismo, el de las máquinas de escribir, combino esta pasión con la de recoger instantáneas. Vomito creatividad en @positivocultura y divago sobre Mkt de contenidos
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