El ejercicio es algo muy necesario para la salud. Muchas personas sienten pereza de tener que apuntarse al gimnasio o salir a correr, pero la realidad es más sencilla: con salir a pasear, tu cuerpo agradecerá el movimiento. Incluso, esto es muy bueno para adelgazar. Y con unos buenos zapatos mbt, te resultará muy cómodo. Esto es así porque este tipo de zapatos lo tienen todo para facilitarte el ejercicio. Pero lo cierto es que no son los únicos por los que puedes optar, siempre y cuando escojas los adecuados. Ten siempre en cuenta que deben resultarte ligeros, que te ajusten bien -ni mucho, ni poco- y que presenten una buena absorción del impacto.

Hoy, te traemos algunos consejos que debes tener en cuenta en tu elección:

Aprende cuáles son las características de un zapato

¿Sabes qué partes componen un zapato? La puntera, la entresuela, la muesca para el talón de Aquiles… Para que puedas elegir adecuadamente, deberías conocer cada una de ellas para saber la calidad que presentan en cada zapato. Por ejemplo, no todos tienen una barra para estabilizar el pie, o almohadillas.

Tipo de arco

Escoge un zapato que tenga un arco apropiado a la forma de tu pie. Si tu pie es normal, y no tienes problemas de pies planos o demasiado arqueados, debes buscar un calzado con un arco neutro, ni muy marcado, ni muy plano. Lo ideal también es que tenga la entresuela firme, la horma de recta a semicurva y una estabilidad moderada para la parte trasera del pie.

Si tienes un pie plano, tienes que buscar una horma recta y un control del movimiento que te ayude a mejorar la estabilidad.

Si tu arco es alto, tendrás que hacerte con un calzado que cuente con almohadillas que permitan a tu arco reposar en ellas y que absorban el impacto. Una horma curva también es una buena elección.

Otros detalles

Te interesa una puntera espaciosa para evitar la aparición de callos. Las suelas con ranuras y surcos te permiten una mayor tracción, y la plantilla adecuada soporta el arco del pie apropiadamente. Ten en cuenta, asimismo, que el zapato debe adaptarse a tu pie, y no al revés. Evita el dolor escogiendo zapatos que te resulten cómodos desde buen principio. Al fin y al cabo, un calzado demasiado estrecho (así como el demasiado ancho) puede llevarte a sufrir ampollas y callos dolorosos.

No juegues con tu salud: empieza a hacer deporte o a salir a caminar con unos zapatos que te ayuden a conseguir una experiencia positiva.

 

Raquel

Raquel

Periodista hasta la médula. Amante de lo que es ya el antiguo Periodismo, el de las máquinas de escribir, combino esta pasión con la de recoger instantáneas. Vomito creatividad en @positivocultura y divago sobre Mkt de contenidos
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